Detox Mental: Yoga para Calmar la Mente y la Ansiedad
Antes de preocuparnos tanto por eliminar el azúcar, los lácteos y el gluten de nuestra dieta, creo que es realmente importante desintoxicarnos del parloteo mental de esos pensamientos devoradores, venenosos y desmoralizadores que rondan por nuestra cabeza. Así que, antes de entrar en cómo podemos desintoxicar el cuerpo físicamente esta primavera, es importante reconocer una cosa: ¿de qué es de lo que realmente necesitamos prescindir?
Quizás estés pensando: «Tengo que pasar menos tiempo mirando el móvil, comer menos o beber menos», pero, al fin y al cabo, se trata solo de manifestaciones externas que surgen como consecuencia de factores internos que buscan una distracción.
De lo que realmente tenemos que desintoxicarnos son nuestros propios pensamientos y creencias tóxicos. Aprender a ser conscientes de nuestros pensamientos no siempre es algo que nos salga de forma natural. Tenemos que deshacernos del parloteo mental tóxico, de ese diálogo interno negativo y desmotivador que nos ronda por la cabeza.
Lo más venenoso y tóxico es: el miedo, la ira, los pensamientos del tipo «no soy lo suficientemente bueno», «no puedo hacerlo», «no va a funcionar», «tengo que ser mejor», «tengo que hacerlo mejor», «tengo que esforzarme más o nunca conseguiré lo que quiero»; todo ESO es tóxico.
Perfeccionismo y parálisis mental.
La idea de tener que ser perfectos es una de las cosas más destructivas y paralizantes que existen. El perfeccionismo acaba con la creatividad.
Cuando intentamos centrarnos únicamente en una cosa y nos obsesionamos con que sea perfecta, perdemos de vista todo lo demás que está sucediendo y dejamos de estar abiertos y receptivos a lo que nos rodea.
La vida es multidimensional y no una larga línea recta; no es rígida ni exacta. Es sinuosa y da vueltas. Va y vuelve, y juega con nosotros. Cuando intentamos enderezarlo todo y alisarlo como si fuera tela, perdemos la oportunidad de vivir una realidad apasionante; un hermoso estado del ser.
¿Qué es lo que te repites mentalmente?
¿Qué pensamientos tóxicos repites una y otra vez en tu mente día tras día? Los pensamientos se materializan en palabras y entonces, no solo nos envenenamos a nosotros mismos, sino que empezamos a envenenar a los demás y, de ese modo, todos acabamos viviendo en una nube venenosa de negatividad y pesadumbre.
Tenemos que controlar nuestra mente para poder orientarla hacia caminos luminosos, claros y más elevados, en lugar de dejar que nos arrastre a una niebla de suciedad y confusión. Debemos vigilar nuestra mente como vigilaríamos a un niño pequeño cerca de objetos afilados.
Debemos estar atentos para que no se pierda en un laberinto interminable de pensamientos alimentados por el miedo. En lugar de eso, reorientemos los circuitos de nuestra mente hacia posibilidades más emocionantes y alegres. Hacia la expansión.
~ P A R Á L I S I S
Los pensamientos negativos de duda, inseguridad y miedo también nos paralizan. De repente, nos quedamos paralizados a la hora de vivir nuestra propia vida con un sentido de autenticidad y seguridad basado en nuestras propias capacidades.
Esta parálisis reduce nuestra capacidad para ser productivos, enérgicos, creativos, independientes y capaces de enfrentarnos a cualquier situación. Cuando nos sentimos paralizados, inconscientemente intentamos sanarnos buscando a otra persona (un amigo, una pareja, un familiar) que siempre nos comprenda y nos apoye.
Pero esa no es la solución; tenemos que ser cariñosos, comprensivos y solidarios con nosotros mismos. Tenemos que comprometernos con nuestras vidas ahora mismo y deshacernos de todo aquello que está contaminando nuestro entorno interior.
Ábrete a la vida, relájate, suelta el cuerpo, suelta la mente y deja que las experiencias y las personas te lleguen. No intentes controlarlo todo ni moverlo todo tal y como crees que debería moverse y gestionarse. Déjate fascinar sin límites por la vida y por lo que ocurre a tu alrededor.
Meditación de yoga para calmar la mente
El alma necesita un punto de apoyo interior y lo consigue concentrándose en la respiración.
Esto se puede lograr de forma consciente simplemente inspirando y espirando de manera relajada por la nariz.
Cuanto más nos concentramos en la respiración, más se van desvaneciendo los estímulos externos hasta pasar a un segundo plano.
Encuentra una postura cómoda, cierra los ojos y concéntrate en tu respiración.
Inspira y espira repitiendo el mantra: «Al inspirar, me doy cuenta de que estoy inspirando; al espirar, me doy cuenta de que estoy espirando».
También puedes utilizar el mantra «inhala» LET, exhala GO
¡Deja atrás la ira, los celos y el miedo!
Espero que tengas una semana maravillosa, llena de claridad y alegría.
Te esperamos en nuestro estudio de yoga en Madrid, Asana Groove.
Consulta nuestro horario aquí y reserva tu clase para comenzar a desarrollar una mayor conciencia de tus pensamientos y aprender a calmar la mente desde dentro.
Con cariño,
Fernanda